En Estados Unidos hay gente que no cree en la transparencia y el resultado de las elecciones (al menos no de las de 2020 en las que el demócrata Joe Biden le ganó al republicano Donald Trump) y que, sin embargo, se presentan como candidatos a algún cargo en las midterms del 3 de noviembre de 2026. Son los llamados negacionistas electorales (election deniers, en inglés).
Para estas elecciones hay casi 200 negacionistas electorales en competencia por cargos que van desde gobernador, fiscal general o secretario de Estado hasta legislador federal o local, de acuerdo con States United Democracy Center, una organización de promoción de la democracia que desde 2022 hace seguimiento a candidatos que han rechazado que Biden le ganara a Trump en buena lid, la desmontada tesis tras la llamada ‘gran mentira’.
Para la organización, un negacionista electoral es aquella persona que difundió la afirmación falsa de Trump de que aquellas presidenciales le fueron robadas, o alguien que se negó a certificar los resultados legítimos de dichos comicios estando en el Congreso o legislaturas locales. El término también se refiere a personas que buscaron anular esos resultados recurriendo a procesos legales en una de las más de 60 demandas que fueron rechazadas finalmente en tribunales por falta de mérito.
La herramienta de monitoreo de la organización r indica que hay 197 candidatos en las boletas de este ciclo electoral en 43 estados del país.
Hay un descenso en el número de negacionistas electorales que buscan ser elegidos respecto a los que se presentaron a las midterms de 2022, según ese mismo registro: a nivel estatal, hay 33% menos de aspirantes (el número pasó de 49 candidatos a 33), mientras que para el Congreso federal hay una baja del 31% (bajó de 236 candidatos a 164).
A qué se postulan los negacionistas electorales
En el ámbito federal, 150 negacionistas electorales son candidatos a un escaño en la Cámara de Representantes (115 de ellos aspiran a la reelección) y 14 buscan un puesto en el Senado (4 son senadores actualmente). Según el Código de Estados Unidos, el Congreso es el cuerpo que se encargará de certificar los resultados de las elecciones presidenciales de 2028, cuando reciba los resultados del Colegio Electoral. El 6 de enero de 2021 esa ceremonia, tradicionalmente protocolar, se vio interrumpida por el violento asalto al Capitolio que protagonizaron seguidores del presidente Trump que no creían en la victoria de Biden.
En los estados, 17 negacionistas compiten por cargos de gobernador, 7 para secretarios de Estado y 9 candidatos a fiscal general estatal. Todos son puestos que intervienen en la administración y certificación de las elecciones a nivel estatal.
Arizona, Nevada, Georgia, Michigan y Wisconsin, fueron centrales en la estrategia para subvertir el triunfo de Biden en 2020. Para estas elecciones vuelven a ser considerados estados clave porque candidatos negacionistas electorales podrían llegar a puestos donde podrían reformular la manera cómo se manejan los procesos electorales.
Arizona
Arizona es el único estado donde negacionistas electorales compiten por gobernador, secretario de estado y fiscal general, las posiciones más críticas para la administración de procesos electorales, función que el Artículo I, Sección 4, Cláusula 1 de la Constitución de Estados Unidos reserva a los estados.
A la cabeza de la fórmula electoral republicana está el representante Andy Biggs, del Distrito 5, candidato a gobernador y quien impugnó los resultados electorales en el Congreso el 6 de enero de 2021.
Junto a él está Alex Kolodin, representante del Distrito 3 de Arizona y candidato a secretario de Estado, quien representó a clientes que impugnaron los resultados de aquellas elecciones y presentó demandas para intentar anular los resultados de los comicios de 2020 y los de 2022. Kolodin fue sancionado por el Colegio de Abogados de Arizona en diciembre de 2023, y admitió haber infringido las normas que prohíben a los abogados presentar demandas de mala fe e “incurrir en conductas perjudiciales para la administración de justicia”.
Warren Petersen, actual presidente del Senado de Arizona, es el aspirante republicano a fiscal general. Como líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes estatal fue uno de los 93 legisladores de varios estados que el 5 de enero de 2020 envió una carta al entonces vicepresidente, Mike Pence, pidiéndole retrasar la certificación de los votos del Colegio Electoral para poder determinar “si la elección debe ser certificada —o su certificación revocada— por nuestras respectivas legislaturas estatales”.
Los tres aspirantes republicanos tienen en común una plataforma para “asegurar las elecciones” con “resultados confiables”, como ofrece Kolodin en el sitio web de su campaña. Aunque mucho menos destacado en el sitio web de su campaña, Biggs promete “asegurar que solo participen en nuestras elecciones los habitantes de Arizona que se encuentren legalmente en los Estados Unidos” y Petersen ofrece repotenciar la Oficina de Integridad Electoral que, asegura, ha sido desmantelada por su rival, el actual fiscal general, la demócrata Kris Mayes.
Nevada
En la vecina Nevada, el republicano Jim Marchant compite para el cargo de secretario de Estado en una repetición de la contienda de 2022, cuando perdió por una diferencia del 2% de los votos ante el actual secretario, Cisco Aguilar, aspirante a la reelección.
En 2020, Marchant promovió la falsa narrativa de Trump sobre el supuesto fraude masivo y participó en el complot de los “electores falsos” con los que se buscaba revertir los resultados favorables a Biden en varios estados, entre ellos Nevada, con el envío de representantes alternos al Colegio Electoral que votarían por Trump.
“Para mí es un motivo de orgullo”, dijo el 13 de septiembre de 2026 al diario USA Today en referencia a quienes lo critican por negacionista electoral y agregó: “Yo tengo una etiqueta para ellos: son negacionistas del fraude electoral”.
La plataforma de campaña de Marchant propone transformar el sistema de votación de Nevada, que quedaría bajo su supervisión de ganarle a Aguilar, con la eliminación de las máquinas de votación y el regreso a las boletas de papel con recuento manual de votos. Además plantea eliminar el voto universal por correo (el estado envía boletas por correo a todos los electores registrados sin necesidad de que las soliciten), que desde 2022 ha sido usado por el 86% de los votantes, de acuerdo con el departamento de Estado de Nevada.
Georgia
Georgia fue un estado clave en la promoción del infundio del fraude electoral de 2020. Allí se hizo la famosa llamada que el 2 de enero de 2021 Trump hizo al secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, en la que le dijo que "solo quiero encontrar 1,.780 votos", según el audio de la conversación que fue publicado primero por The Washington Post.
Aunque tradicionalmente la mayoría de los funcionarios elegidos en ese estado del sur son republicanos, es considerado un estado péndulo en elecciones presidenciales (Trump ganó en 2016 y 2024, pero perdió ante Biden en 2020).
El candidato republicano a gobernador es Rick Jackson, un multimillonario que ha respaldado las afirmaciones falsas de Trump sobre las elecciones y, por tanto, es considerado como un negacionista electoral por la publicación Democracy Docket, una publicación especializada en elecciones y derechos electorales. En las primarias republicanas, Jackson derrotó a otro negacionista, el vicegobernador Burt Jones, que fue uno de los falsos electores de Georgia en 2020 y tenía el respaldo de Trump.
En un debate con su rival demócrata en Atlanta el 6 de octubre de 2026, Jackson aseguró que las elecciones de 2022 y 2024 no tuvieron “ningún problema” y añadió que no espera que surgiera alguno en las venideras midterms.
Por su parte, el candidato republicano a secretario de Estado, Tim Fleming, nunca ha dicho públicamente que Biden ganó el estado en 2020, pero ha hablado de la existencia de “irregularidades”, por lo que no puede considerarse un negacionista sino un escéptico electoral, aquel que duda de un resultado oficial, pero que puede considerar las pruebas y cambiar de opinión, de acuerdo con la descripción que hace en esta nota la Radio Pública Nacional (NPR).
Wisconsin
Tom Tiffany, actual representante republicano de Wisconsin y candidato a gobernador, cuestionó el triunfo de Biden sumándose, el 12 de diciembre de 2020, a la fallida iniciativa de Texas ante la Corte Suprema de Justicia para anular los resultados en Wisconsin, Michigan, Pensilvania y Georgia, que eran favorables al demócrata. El 6 de enero de 2021, en la sesión de conteo del Colegio Electoral, Tiffany objetó el recuento de votos electorales de Pensilvania y Arizona.
Tiffany dijo al medio Wisconsin Watch el 4 de septiembre de 2026 que “Joe Biden ganó”, pero añadió que los ciudadanos de Wisconsin “merecen total transparencia y la posibilidad de ver los hechos”. Unos días antes, en una entrevista con WISN 12 News, de la emisora local de la cadena ABC, ya había reconocido el triunfo de Biden, pero aseguró que no se arrepentía de haber votado en contra de la certificación de aquellas elecciones.
En Wisconsin, la Secretaría de Estado no administra las elecciones desde que en 2016 esa función fue transferida a una Comisión electoral bipartidista establecida por la mayoría republicana de la Legislatura.
El candidato republicano a secretario de Estado, Jay Schroeder, se define como “activista MAGA” y “alineado” con la agenda electoral conservadora. En el sitio web de su campaña Schroeder propone eliminar la Comisión, a la que califica de “corrupta”, para devolver el control electoral a la oficina del secretario de Estado.
Michigan
En Michigan, el candidato republicano, John James, compite para ser gobernador del estado contra la actual secretaria de Estado, la demócrata Jocelyn Benson.
Desde 2023 James representa el Distrito 10 de Michigan. En 2020 perdió la contienda por el Senado federal ante el titular demócrata Gary Peters por unos 92,000 votos. Se negó a reconocer la derrota durante casi tres semanas y alegó, sin presentar pruebas, que se había privado a los votantes de su derecho al voto.
El 24 de junio de 2026, en el podcast The Benny Johnson, del comentarista conservador Benny Johnson, James cuestionó el sistema electoral estatal y acusó sin pruebas a Benson, cuya oficina administra los procesos, de haber manipulado las elecciones de 2020, diciendo que "esta es la misma mujer que nos mintió, nos mintió, y dijo que tenemos la elección más segura y protegida (…) Sabemos que en 2020 amañó y manipuló el proceso electoral para derrotarme a mí y al presidente Trump".
Factchequeado es un medio de verificación que construye una comunidad hispanohablante para contrarrestar la desinformación en Estados Unidos. ¿Quieres ser parte? Súmate y verifica los contenidos que recibes enviándolos a nuestro WhatsApp +16468736087 o a factchequeado.com/whatsapp.
Lee también:
Cómo se renueva el Congreso en las midterms de 2026

