El presidente Donald Trump dijo durante su discurso del Estado de la Unión (SOTU) que “muchos estadounidenses también están preocupados de que la demanda energética de los centros de datos de IA (inteligencia artificial) pueda aumentar injustamente sus facturas de electricidad” y anunció —sin revelar detalles— un plan para negociar que las grandes compañías tecnológicas “cubran sus propias necesidades energéticas”.
Aunque los datos del “Compromiso de Protección al Contribuyente” (Ratepayer Protection Pledge) mencionados por Trump no han sido revelados para el momento de la publicación de esta nota, la construcción o expansión de centros de datos sí ha aumentado los costos de electricidad para los estadounidenses, según señalan varios reportes. Esos estudios, además, proyectan que la demanda de esta tecnología y los costos asociados seguirán aumentando, así como la contaminación ambiental.
Según explica el Pew Research Center, los centros de datos son “grandes edificios que albergan filas de servidores informáticos, sistemas de almacenamiento de datos y equipos de red, así como sistemas de energía y refrigeración que los mantienen en funcionamiento”. Cuando una persona envía un correo electrónico, ve su programa favorito o le hace preguntas a un chatbot, “está interactuando con un centro de datos”.
Un análisis de Bloomberg concluyó que los costos de electricidad al por mayor (para los proveedores) son hasta un 267% más altos que hace cinco años en áreas cercanas a centros de datos y que los consumidores están cubriendo estos aumentos.
Asimismo, un estudio del Open Energy Outlook, una iniciativa del Instituto Wilton Scott de Innovación Energética de la Universidad Carnegie Mellon, estima que “el crecimiento de los centros de datos y la minería de criptomonedas hasta 2030 podría aumentar los costos promedio de generación de electricidad en Estados Unidos en un 8% y las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la generación de energía en un 30%”.
De acuerdo con una encuesta realizada por Climate Power —organización aliada de Factchequeado— en enero de 2026 a casi 5,500 personas, al 64% de los encuestados les preocupa el aumento de los costos de los servicios públicos y al 59% el aumento del consumo de energía.
Centros de datos y la IA
Existen centros de datos tradicionales con los mismos componentes que los que son específicamente para la IA. La diferencia es que el segundo tiene infraestructura específica para “entrenar, implementar y entregar aplicaciones y servicios de IA”. Esto incluye “arquitecturas avanzadas de computación, red y almacenamiento, así como capacidades de energía y refrigeración para gestionar las cargas de trabajo de IA”, según explica un texto publicado por IBM, una compañía tecnológica multinacional.
Estos centros de datos tienen un alto consumo de agua, que es requerido para refrigerar los servidores, como te contamos en Factchequeado.
La Agencia Internacional de Energía (IEA), un foro energético internacional integrado por 29 países industrializados bajo la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económicos (OCDE), explica que un centro de datos típico centrado en IA consume tanta electricidad como 100,000 hogares, pero los más grandes que se están construyendo hoy consumen 20 veces más. Como te contamos en Factchequeado, se están invirtiendo miles de millones de dólares en la construcción de centros de datos esenciales para el crecimiento de la IA.
Para octubre de 2025, se estimaba que había más de 4,000 centros de datos (operacionales y en construcción) en EE. UU. Un tercio de ellos en tres estados: Virginia (643), Texas (395) y California (319), según datos del Data Center Map analizados por el Pew Research Center.
Cómo los centros de datos elevan los precios
Ari Peskoe, director de la Iniciativa de Derecho Eléctrico en el Programa de Derecho Ambiental y Energético de la Facultad de Derecho de Harvard, explicó –en un artículo publicado en Harvard Law Today– que existen dos formas en que los centros de datos aumentan las facturas de electricidad para todos:
Los costos de nueva infraestructura de las empresas de servicios públicos se distribuyen a todos los clientes. Los proveedores de electricidad tradicionalmente reparten los costos de construcción de infraestructura, como postes, cables o centrales eléctricas, entre sus clientes. Debido a que los centros de datos consumen mucha energía, estas compañías deben construir infraestructura por miles de millones de dólares adicionales para abastecer la demanda adicional.
Si la energía proporcionada por los proveedores de electricidad no aumenta al ritmo de la demanda, los precios suben. Algunos proveedores compran “electricidad a través de mercados y esos precios suben porque la demanda crece en el mercado y la construcción de nuevas centrales lleva tiempo”.
Impacto ambiental de más centros de datos
El análisis de junio de 2025 del Open Energy Outlook estima que la demanda de electricidad en los centros de datos y minería de criptomonedas incrementará las emisiones de gases de efecto invernadero en un 30% para 2030. Esto equivale a alrededor de 275 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono (CO2) anuales para 2030. Esta cifra supera los 263 millones de toneladas métricas de CO2 procedentes de la quema de combustibles en Francia en 2023.
El informe también estima que:
-Alrededor de 25 gigavatios de plantas de carbón antiguas continuarán operando para satisfacer la demanda de centros de datos.
-El crecimiento de los centros de datos en Virginia impulsa un mayor uso de combustibles fósiles en estados cercanos como Ohio, Pensilvania y Virginia Occidental, lo que podría socavar los objetivos climáticos estatales y regionales.
Asimismo, investigadores de la Universidad de Cornell estiman que el rápido crecimiento de la demanda por modelos de IA generativa podría generar entre 24 y 44 millones de toneladas métricas de CO2 adicionales cada año entre 2024 y 2030.
“La inteligencia artificial está transformando todos los sectores de la sociedad, pero su rápido crecimiento conlleva una huella real en energía, agua y carbono”, afirmó Fengqi You, profesor de Ingeniería de Sistemas Energéticos en la Universidad de Cornell, quien dirigió el estudio.
Factchequeado es un medio de verificación que construye una comunidad hispanohablante para contrarrestar la desinformación en Estados Unidos. ¿Quieres ser parte? Súmate y verifica los contenidos que recibes enviándolos a nuestro WhatsApp +16468736087 o a factchequeado.com/whatsapp.

