Por D'Angelo Gore y Saranac Hale Spencer de FactCheck.org, medio aliado de Factchequeado
El presidente Donald Trump firmó un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra con Irán el 17 de junio de 2026. El memorando de entendimiento de 14 puntos describe las condiciones que Estados Unidos e Irán acordaron inicialmente y les otorga 60 días para negociar términos adicionales.
Pero algunos aspectos incluidos –y otros omitidos– en el acuerdo marco contradicen lo que Trump dijo sobre un posible acuerdo antes de aprobarlo a mitad de junio.
Por ejemplo, en una entrevista con NBC News a principios de junio, Trump afirmó que no “descongelaría ningún activo iraní” ni “levantaría ninguna de las sanciones contra Irán” en “antelación” como parte de un acuerdo para poner fin al conflicto. Sin embargo, el acuerdo estipula que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos otorgará exenciones “inmediatas” que permitirán a Irán reanudar las exportaciones de petróleo crudo y otros productos derivados del petróleo, lo que le generará miles de millones de dólares en ingresos. Se elaborará un calendario para el alivio de sanciones adicionales, que podrían ascender a miles de millones de dólares, durante los próximos dos meses.
Además, Trump inicialmente calificó de “falsas” las noticias que afirmaban que el acuerdo incluía un fondo de reconstrucción de 300,000 millones de dólares para Irán. Sin embargo, el fondo se menciona en el memorando de entendimiento, y Reuters, citando una fuente anónima, informó que “más de la mitad” de ese dinero “ya ha sido comprometido” por inversores del sector privado en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos.
Es más, el acuerdo dice poco sobre el futuro del programa nuclear iraní, un punto clave de controversia entre ambos países y parte de la justificación de Trump para lanzar ataques aéreos contra Irán en febrero. Durante su primer mandato como presidente, Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán, denominado Plan de Acción Integral Conjunto, que se negoció e implementó durante la administración Obama.
Durante años, Trump ha criticado duramente el pacto de la era Obama, calificándolo de “horrible“, “defectuoso” y uno de los “más tontos” de la historia. Pero el acuerdo actual de Trump establece que Irán “reafirma que no adquirirá ni desarrollará armas nucleares”, al igual que el acuerdo del expresidente Barack Obama estipulaba que Irán “bajo ninguna circunstancia… buscaría, desarrollaría ni adquiriría armas nucleares”.
Alivio de sanciones, descongelación de activos
En una entrevista el 5 de junio en el programa “Meet the Press” de la cadena NBC, Trump respondió “no” cuando se le preguntó si “descongelaría algún activo iraní o levantaría alguna sanción de antemano como parte de cualquier acuerdo” con Irán.
“Si se comportan bien, si hacen un buen trabajo, empezaremos a hablar”, dijo Trump sobre las futuras negociaciones.
Pero Trump no cumplió del todo esa promesa.
El memorando de entendimiento que firmó levantó las sanciones estadounidenses que limitaban la cantidad de petróleo crudo y otros productos derivados del petróleo que Irán podía vender en el mercado mundial. El acuerdo establece que Estados Unidos “se compromete a que, inmediatamente después de la firma de este memorando de entendimiento y hasta el levantamiento de las sanciones, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos otorgará exenciones para la exportación de petróleo crudo, productos derivados del petróleo y otros derivados iraníes, así como para todos los servicios asociados, incluyendo transacciones bancarias, seguros, transporte, etc”.
Según informó el Wall Street Journal, Irán podría obtener ahora 60,000 millones de dólares anuales por la venta de petróleo y combustible a los precios actuales, suponiendo que retome los niveles de producción previos a la guerra. Irán podría ganar 8,000 millones de dólares tan solo en los dos primeros meses del acuerdo, según estimaciones de Richard Nephew, investigador principal del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia y exenviado especial adjunto de Estados Unidos para Irán durante la administración Biden.
Además, el acuerdo establece que “Estados Unidos se compromete a poner a disposición del público los fondos y activos congelados o restringidos de la República Islámica de Irán una vez que entre en vigor este Memorando de Entendimiento”. Irán posee decenas de miles de millones de dólares en activos congelados en todo el mundo, incluyendo entre 20,000 y 50,000 millones de dólares en China, según el Wall Street Journal, que señaló que la “prioridad de Irán es desbloquear inicialmente 24,000 millones de dólares por fases”.
En cuanto al momento de la liberación de esos activos, que según se ha informado un alto funcionario de la administración ha dicho que depende del “buen comportamiento” de Irán, el acuerdo establece que: “Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán acordarán mutuamente los procedimientos relacionados con la liberación de estos fondos durante las negociaciones”.
“Nos hemos quedado con su dinero, no es nuestro dinero, es su dinero, y lo hemos congelado”, dijo Trump a los periodistas en una conferencia de prensa el 17 de junio durante la cumbre del G-7 en Francia. “En algún momento, supongo que tendremos que devolverlo”.
Pero en noviembre de 2015, durante su campaña electoral en Iowa, Trump criticó los miles de millones de dólares en activos iraníes que fueron descongelados como parte del acuerdo nuclear de la administración Obama con Irán.
“Jamás les habría devuelto el dinero”, dijo Trump. “Les habría dicho: ‘El dinero ya no está sobre la mesa. Empecemos a negociar’”.
Además, el acuerdo que firmó Trump establece que Estados Unidos “se compromete a poner fin a todo tipo de sanciones contra la República Islámica de Irán”, incluidas “todas las sanciones unilaterales estadounidenses (…) en un calendario acordado como parte del acuerdo final”.
Queda por ver qué sanciones se levantarán y cuándo.
Fondo de 300,000 millones de dólares
El acuerdo también establece: “Estados Unidos se compromete, junto con sus socios regionales, a elaborar un plan definitivo y consensuado, con un presupuesto mínimo de 300,000 millones de dólares, para la reconstrucción y el desarrollo económico de la República Islámica de Irán. El mecanismo para la implementación de este plan se definirá como parte del acuerdo final en un plazo de 60 días”.
Sin embargo, Trump negó inicialmente que el fondo formara parte del acuerdo durante una conferencia de prensa con el presidente egipcio en Francia el 17 de junio.
“Bueno, es falso”, dijo Trump en respuesta a un periodista que le preguntó sobre el fondo de 300,000 millones de dólares, que se mencionaba en un borrador del memorando de entendimiento que se había filtrado a miembros de la prensa.
“Es falso. Gente, pueden invertir si quieren. ¿Qué voy a hacer, decir que nadie puede invertir? Nosotros no estamos invirtiendo. No vamos a aportar ni un centavo. La gente puede decidir hacerlo, pero es su decisión”, dijo Trump. “No estamos invirtiendo en eso y no tenemos un fondo”.
Si bien el memorando de entendimiento establece que Estados Unidos ayudará a desarrollar el plan para los 300,000 millones de dólares y otorgará todas las “licencias, exenciones y permisos necesarios para las transacciones financieras pertinentes”, Trump y el vicepresidente J. D. Vance han insistido en que ninguno de los fondos destinados a la reconstrucción y el desarrollo económico de Irán provendrá de los contribuyentes estadounidenses.
“No estamos invirtiendo dinero”, dijo Trump en una reunión con el emir de Qatar el 16 de junio. “Nosotros no lo pagamos como lo hizo Obama. Él pagó miles de millones de dólares. Pagó 1.700 millones desde un avión, todo en efectivo. Fue una locura”.
En una exclusiva del 16 de junio, Reuters, citando una fuente anónima familiarizada con las negociaciones, informó que “más de la mitad” de los 300,000 millones de dólares “ya se han comprometido y que provendrán íntegramente de fondos del sector privado”. Empresas privadas de EE. UU., los estados árabes del Golfo, Asia, Sudamérica y África ya han acordado comprometer financiación, dijo una fuente a Reuters, añadiendo que no se incluiría dinero ni subvenciones gubernamentales.
En cuanto a los 1,700 millones de dólares que Trump ha afirmado repetidamente que Obama “pagó” a Irán en 2016, hemos escrito que ese monto fue para resolver formalmente una disputa de décadas de antigüedad sobre el pago por parte de Irán a Estados Unidos de 400 millones de dólares por equipo militar que nunca se entregó. Estados Unidos se negó a proporcionar el equipo después de que el sah de Irán fuera derrocado durante la Revolución iraní en 1979.
Los 1.700 millones de dólares que recibió Irán, todo en efectivo pero no en dólares estadounidenses, incluían los 400 millones de dólares originales y 1,300 millones de dólares adicionales en concepto de intereses.
En ocasiones, los 1,700 millones de dólares se confunden con el alivio de las sanciones que Irán recibió por cumplir con el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) negociado durante la administración Obama.
Como ya hemos mencionado, en el marco de ese acuerdo, Estados Unidos, China, Francia, Alemania, Rusia, el Reino Unido y la Unión Europea acordaron levantar las sanciones sobre los activos iraníes que estaban congelados y depositados principalmente en bancos extranjeros. En un artículo de opinión publicado en septiembre de 2015 sobre el acuerdo de Obama, Trump afirmó que Estados Unidos le había dado a Irán “una ganancia inesperada de 150,000 millones de dólares, que sin duda financiará el terrorismo en todo el mundo”.
Pero el Departamento del Tesoro de Estados Unidos estimó que Irán acabaría con mucho menos: unos 50,000 millones de dólares en “activos líquidos utilizables”, según el testimonio de 2015 de Adam Szubin, que entonces era subsecretario interino del Tesoro para terrorismo e inteligencia financiera.
El programa nuclear de Irán
Trump ha criticado repetidamente el JCPOA, afirmando que habría puesto a Irán en “el camino hacia un arma nuclear”. (Ya hemos escrito sobre esto anteriormente). En comparación, Trump dijo que su acuerdo sería “un muro contra un arma nuclear”.
“El acuerdo de Obama fue uno de los acuerdos más estúpidos que he visto; era un camino hacia un arma nuclear”, dijo Trump el 17 de junio, refiriéndose al JCPOA, del que se retiró en 2018. “Mi acuerdo es un muro contra las armas nucleares; no lo van a tener, es un muro contra un arma nuclear”.
Pero eso está por verse. El memorando de entendimiento solo dice: “La República Islámica de Irán reafirma que no adquirirá ni desarrollará armas nucleares”.
Eso refleja fielmente el lenguaje del JCPOA, que establece: “Irán reafirma que bajo ninguna circunstancia buscará, desarrollará ni adquirirá armas nucleares”.
El acuerdo actual continúa diciendo: “La República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América han acordado resolver la disposición del material enriquecido almacenado conforme a un mecanismo que se acordará mutuamente (…) con la metodología mínima de dilución in situ bajo la supervisión del [Organismo Internacional de Energía Atómica o OIEA, por sus siglas en inglés]”, lo que hace referencia al uranio enriquecido de Irán, hasta un 60%, según el OIEA justo antes del bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes el año pasado. El uranio enriquecido al 60% está casi al punto del grado de material armamentístico.
“Ambas partes también acordaron debatir la cuestión del enriquecimiento y otros asuntos de mutuo acuerdo relacionados con las necesidades nucleares de la República Islámica de Irán, sobre la base del marco legal que se acordará en el acuerdo final”, reza el memorando de entendimiento. “El acuerdo final confirmará lo dispuesto en este párrafo. La República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América reconocen la importancia crucial de las cuestiones nucleares antes mencionadas y expresan su intención de abordarlas de inmediato en la negociación para lograr un acuerdo mutuo al respecto”.
Si bien Trump declaró el 15 de junio que “lo principal es que Irán no tendrá un arma nuclear” y que Irán “estuvo totalmente de acuerdo con eso, con fuertes poderes de vigilancia”, el acuerdo no contiene ningún detalle sobre si Irán aceptaría una “vigilancia estricta” de su programa nuclear, ni sobre lo que eso podría implicar.
Los detalles de los acuerdos que alcanzarán ambos países con respecto al programa nuclear iraní se determinarán durante el período de negociación de 60 días, explicaron Kelsey Davenport y Daryl G. Kimball, de la Asociación para el Control de Armas, en un informe del 22 de junio. “El memorando de entendimiento es, fundamentalmente, un acuerdo no nuclear que deja sin resolver cuestiones nucleares clave”, escribieron.
De manera similar, Nephew, experto en asuntos internacionales y públicos de la Universidad de Columbia, comentó a FactCheck.org, medio aliado de Factchequeado, por correo electrónico: “El JCPOA establecía requisitos detallados y específicos para la verificación y las acciones que Irán debía emprender. Lo más parecido que tiene este acuerdo es que Irán acepta mantener su programa nuclear sin cambios, a cambio de sanciones estáticas, pero no hay verificación ni detalles específicos”.
“Todo lo demás se concretará en el futuro como parte de un acuerdo a largo plazo”, afirmó. “Supongo que se podría decir que este acuerdo a largo plazo ya incluye un compromiso con visión de futuro en la gestión de las reservas de uranio enriquecido de Irán, pero todo lo demás está ‘en discusión’”.
Por lo tanto, hasta que no se negocien detalles más concretos con Irán sobre su programa nuclear, es prematuro que Trump afirme que su acuerdo es “un muro contra un arma nuclear”, sobre todo cuando carece de los requisitos de verificación que ya estaban vigentes con el JCPOA, antes de cualquier nuevo conflicto con Irán.
Este artículo ha sido publicado en Factchequeado gracias a nuestra alianza con Factcheck.org Súmate y verifica los contenidos que recibes enviándolos a nuestro WhatsApp +16468736087 o a factchequeado.com/whatsapp.

