Por Jonnathan Pulla y Rafael Olavarría de Factchequeado
El presidente Donald Trump aseguró que las compañías de petróleo estadounidenses podrían “reconstruir la deteriorada infraestructura energética de Venezuela” y “aumentar la producción de petróleo a niveles nunca antes vistos”, durante una “reunión con ejecutivos de petróleo y gas” realizada en la Casa Blanca el 9 de enero de 2026. Incluso afirmó que podrían invertir 100,000 millones de dólares “muy rápidamente”.
Venezuela tiene la mayor reserva de petróleo del mundo, equivalente a 303,000 millones de barriles de crudo. Se calcula que esto representa el 20% de las reservas probadas a nivel mundial, como te contamos en Factchequeado.
Sin embargo, los representantes de las compañías de petróleo estadounidenses presentes en la reunión aún no prometieron invertir miles de millones de dólares y fueron muy cautelosos sobre sus planes a futuro en Venezuela.
Expertos en la industria petrolera venezolana consultados por Factchequeado coincidieron en que, para que la producción de crudo en el país se recupere y se acerque al nivel de la capacidad instalada, se necesitan reformas legales e institucionales que generen la confianza suficiente para atraer cientos de miles de millones dólares en inversión.
Te contamos más a profundidad sobre lo que han dicho los expertos sobre lo que se requiere para aumentar la producción de petróleo en Venezuela.
Reformas legales e institucionales
En Venezuela las normas petroleras todavía se aplican con “discrecionalidad” y aún se mantiene la “percepción de riesgo político”, lo que genera “un problema de confianza que supone un obstáculo para atraer grandes inversiones petroleras”, dijo a Factchequeado Kenneth Ramírez, exasesor de planificación de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales.
Sobre ese punto, Oswaldo Felizzola, analista de políticas energéticas y coordinador del Centro Internacional de Energía y Ambiente (CIEA) de Venezuela, añadió que Venezuela “tiene un marco legal demasiado estatista como para que sea viable invertir en el largo plazo”, porque se necesitan “cambios profundos”, incluyendo reformar “todas las leyes de energía, desde petróleo hasta electricidad”.
Ambos consideraron el anuncio del régimen chavista liderado por Delcy Rodríguez de modificar la Ley Orgánica de Hidrocarburos como un paso que puede atraer ciertas inversiones en el corto plazo, pero no las necesarias para recuperar la industria.
Luisa Palacios, investigadora senior en el Center on Global Energy Policy, de la Universidad de Columbia, dijo el 4 de enero de 2026 que “las empresas extranjeras buscan una mejora en la gobernanza, el restablecimiento del estado de derecho y la flexibilización de las sanciones petroleras estadounidenses”. Es posible que esto permita que Venezuela aumente entre 500,000 a 1 millón de barriles de petróleo dentro de 2 años, aseguró. El Departamento de Energía de Estados Unidos anunció el 7 de enero de 2026 que “está levantando de manera selectiva las sanciones para permitir el transporte y la venta de crudo venezolano y productos petroleros en los mercados globales”.
Aumentar la producción aún más, requeriría “una modificación de la ley petrolera para permitir una participación sustancial de inversores privados en la industria”. Esto podría impulsar el retorno a los picos de producción de 3.5 millones en un plazo de 7 a 10 años, dijo Palacios en un artículo publicado el 4 de enero de 2026 del Center on Global Energy Policy.
Sin embargo, Daniel Sternoff, investigador sénior del mismo centro, dijo que “no existe ningún precedente en el que un cambio de régimen en un importante país productor de petróleo haya provocado un rápido aumento de la producción. En la mayoría de los casos (como Irak, Irán, Libia y la Unión Soviética), la producción de petróleo disminuyó significativamente, a menudo durante años, antes de recuperar los niveles máximos anteriores”.
Se requieren inversiones de decenas de miles de millones para aumentar la producción de petróleo en Venezuela
En 1998, antes de la llegada de Hugo Chávez a la Presidencia, la producción petrolera de Venezuela se ubicaba en los 3.4 millones de barriles diarios, indicó Ramírez a Factchequeado. La producción petrolera en 2025 en Venezuela es, en promedio, de 900 mil barriles diarios.
El economista venezolano José Manuel Puente indicó en una entrevista del 19 de enero de 2026 al medio El Colombiano que el declive en la producción petrolera se produjo por “la desinversión sostenida, el despido de la mitad del personal más capacitado de PDVSA en 2002 y 2003, las decisiones erradas y un ambiente de negocios hostil marcado por expropiaciones y radicalización política [que] destruyeron los flujos de inversión en exploración y desarrollo”.
Esto coincide con lo que la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) señala en su web que los factores como la mala gestión gubernamental, sanciones internacionales y la crisis económica del país afectaron gravemente el sector energético de Venezuela. Y esto provocó una falta de inversión y mantenimiento en el sector energético y un deterioro de su infraestructura.
Puente añadió que las sanciones estadounidenses en contra de PDVSA (que comenzaron en 2019) también impactaron en el nivel de producción, pero dijo que “no son la causa fundamental del colapso económico ni de la destrucción de la industria petrolera”, ya que el país, antes de las primeras sanciones, ya llevaba años en recesión con una caída en la producción petrolera de más de 2 millones de barriles diarios en promedio.
Las estimaciones de la cantidad de dinero que se requiere para recuperar la industria petrolera venezolana varían.
Para Ramírez, “en el caso más optimista”, se requieren alrededor de 30,000 millones de dólares para añadir alrededor de 400-450 mil barriles adicionales en los próximos 3 años.
Felizzola afirma que es difícil llegar a una cifra exacta porque “no hay certezas de cómo están las instalaciones” petroleras, pero estima que se necesitarían 150,000 millones de dólares para alcanzar los 2.5 millones de barriles diarios.
Un análisis de Rystad Energy estima que, para el largo plazo, se necesitarían alrededor de 183,000 millones de dólares en los próximos 15 años para alcanzar una producción de 3 millones de barriles diarios para el 2040. Es decir, que Venezuela necesitaría 15 años de inversiones multimillonarias para acercarse al nivel de producción que existía antes del chavismo.
Dato: el presidente Donald Trump ha dicho que el acceso que ganaría próximamente las empresas estadounidenses en la industria petrolera venezolana ayudaría a bajar los costos de la electricidad en los hogares de Estados Unidos. Sin embargo, Climate Power, aliado institucional de Factchequeado, afirma que esto no ocurriría pronto, debido a las dificultades para levantar la industria, y al hecho de que el petróleo “desempeña un papel muy reducido” en la generación de electricidad en EE. UU, pues representa el 0.4 % de la producción eléctrica en 2024.
Deuda de Venezuela requeriría restructuración
Se estima que Venezuela, incluyendo obligaciones de PDVSA, tiene una deuda que asciende a entre 150,000 y 170,000 millones de dólares, según analistas financieros citados por Reuters, el banco suizo Union Bancaire Privée y la organización venezolana sin fines de lucro Transparencia Venezuela. Esto incluye alrededor de 60,000 millones de dólares por el pago de bonos incumplidos, préstamos bilaterales y laudos arbitrales por expropiaciones. Durante la reunión del 9 de enero de 2026 en la Casa Blanca, el CEO de ConocoPhillips, Ryan Lance, dijo que Venezuela le debía 12,000 millones de dólares a la compañía.
Palacios indica que Venezuela podría saldar sus deudas atrayendo nuevamente a inversores al país. Sin embargo, para esto se requeriría “una reestructuración de las obligaciones externas del país para que Venezuela pueda desarrollar plenamente su potencial petrolero”.
Lo que ha impedido la reestructuración de esta deuda desde 2017 han sido las sanciones impuestas por Estados Unidos, aseguró –en el podcast Odd Lots de Bloomberg– Lee Buchheit, abogado retirado que ha trabajado en más de dos docenas de reestructuraciones de deuda soberana, incluyendo las de Irak y Grecia.
Petróleo pesado: más costoso de extraer
La mayoría de las reservas de petróleo de Venezuela están concentradas en la Faja del Orinoco –localizada en la parte norte del río Orinoco y cubre alrededor de 20,000 millas cuadradas. Esta zona tiene petróleo crudo extrapesado, que es altamente viscoso y denso, por lo que su extracción es más costosa que la del petróleo crudo convencional.
David Levine, economista laboral de la Escuela de Negocios Haas de la Universidad de California en Berkeley, dijo que la mayoría de este petróleo se extrae “con una consistencia similar a la mantequilla de maní fría”. Para transportarse por tuberías, requiere diluyentes costosos, como la nafta, lo que agrega alrededor de 15 dólares por barril a los costos, antes de llegar a un puerto. Su procesamiento también requiere equipo especializado y emite una gran cantidad de carbono por cada galón de gasolina.
“Actualmente se vende con un descuento de entre 12 y 20 dólares en comparación con los precios de referencia mundiales, como el Brent”, agregó Levine en un artículo de UC Berkeley Hass.
El crudo Brent y el West Texas Intermediate (WTI) son los principales índices de referencia del petróleo y facilitan la fijación de precios de crudo que se producen en todo el mundo, según EIA.
Costo actual de petróleo, energías renovables y autos eléctricos
Levine asegura que un proyecto nuevo en la Faja del Orinoco podría no alcanzar a cubrir los costos sin ganancias ni pérdidas dado el precio actual del barril de petróleo (63 dólares por barril en diciembre de 2025). Esto cambiaría si los precios del petróleo regresan a 100 dólares durante una década o más.
Sin embargo, señala Levine, la mayoría de fuentes de energía que se están construyendo en el mundo es energía renovable, donde una parte creciente de vehículos son eléctricos. Esto sugiere que “no es probable que los precios del petróleo se mantengan altos”.
“Es posible que el precio del crudo pesado venezolano suba durante una década o más, superando con creces los niveles actuales, pero es al menos igual de probable que la ya desfavorable rentabilidad de esa inversión empeore con el tiempo,” dijo Levine.
Kenneth Gillingham, profesor de economía ambiental y energética de la Universidad de Yale, dijo a Politifact, medio aliado de Factchequeado, que “si los vehículos eléctricos siguen bajando de precio y se popularizan, tanto en EE. UU. como a nivel mundial, esto limitará el aumento de los precios del petróleo y hará menos probable que se recuperen los costos de inversión".
Expertos en clima advierten que petróleo de Venezuela está entre los más contaminantes del mundo
El petróleo de Venezuela es considerado de los “más sucios” del mundo. Es espeso y viscoso y tiene una mayor concentración de carbono que contribuye al calentamiento global. Su extracción y refinación requieren más energía, parte de ella producida a partir de gas natural, reportó CNN.
Su infraestructura antigua y mal mantenida “aumenta el riesgo de fugas de metano, quema de gas y derrames”, dijo a CNN Guy Prince, jefe de Investigación de Suministro de Energía en el centro de estudios independiente Carbon Tracker.
La quema de gas es un proceso por el cual se alivia la presión causada por el gas natural inflamable durante la extracción de petróleo. Esto libera gas metano, que retiene 80 veces más calor que el dióxido de carbono, lo cual contribuye a las emisiones de gases de invernadero, según EIA.
Pese a que la industria petrolera en Venezuela, como te contamos más arriba, ha disminuido su producción de 3.4 millones de barriles diarios en 1998 a 900,000 barriles diarios en 2025, la quema de gas se ha incrementado drásticamente debido a la “corrupción, mala gestión y una infraestructura deficiente”, reportó The New York Times.
En 2023, Venezuela ocupó el quinto lugar como el país con mayor quema de gas en el mundo, según el informe Global Gas Flaring Tracker Report elaborado por el Banco Mundial.
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