Los dos terremotos que asolaron en Venezuela zonas de su capital, Caracas, y gran parte de su litoral cercano el 24 de junio de 2026 han activado la solidaridad del mundo. Cientos de rescatistas y millones de dólares en insumos y ayuda humanitaria están ya en el país y continuarán llegando. Con una cifra de muertos cercana a los 2,000 fallecidos en el momento de publicar esta nota, la situación en las áreas afectadas es desesperada con, según la ONU, decenas de miles de personas todavía por recuperar entre los escombros y decenas de miles de infraestructuras afectadas por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 y las más de 500 réplicas registradas hasta ahora.
Ante esta situación, la ayuda desde Estados Unidos fue una de los primeros apoyos internacionales en llegar al país y ha ido aumentando de la mano del incremento de las necesidades logísticas y humanas para hacer frente a la catástrofe.
En la noche del mismo 24 de junio, el presidente Donald Trump anunció en su cuenta de Truth Social que había dado instrucciones “a todos los organismos” del Gobierno “para actuar con rapidez” en la ayuda al país caribeño. Dos días después, en la madrugada del 26, el primer contingente estadounidense arribó a Venezuela y desde la embajada de EE.UU. en el país sudamericano se informó la aprobación de un fondo de 150 millones de dólares para las tareas de ayuda y rescate.
Aumento de la ayuda a 300 millones de dólares
El 29 de junio, el Departamento de Estado anunció en un comunicado que la ayuda para Venezuela aumentaba de 150 a 300 millones de dólares tras los análisis de los miembros de los equipos de socorro estadounidense sobre el terreno. Es un monto que supera con creces, de momento, los 5 millones de euros (5.7 millones de dólares) donados por la Unión Europea y la ayuda aportada desde China, uno de los aliados históricos del chavismo. Sobre esta última donación se han publicado dos cifras: más de 14.7 millones de dólares, según reportan varios medios, o 17 millones según la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
La ayuda estadounidense, explica el organismo, se canaliza a través de organizaciones asociadas como Samaritan’s Purse, Catholic Relief Services, UNICEF, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Cuerpo Médico Internacional (IMC, por sus siglas en inglés), Project Hope, la Cruz Roja y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA, por sus siglas en inglés).
Los fondos están destinados a proporcionar, dice el comunicado, “atención médica de emergencia, asistencia alimentaria, agua y saneamiento, refugio, protección y logística”.
Presencia militar
El comunicado detalla también la presencia de efectivos, vehículos, embarcaciones y apoyo aéreo militar en las labores de socorro. El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM, por su abreviatura en inglés) ha fondeado el buque USS Fort Lauderdale en la costa de La Guaira, una de las localidades más afectadas, y está desembarcando ayuda “directamente”. Además, se informa oficialmente, un equipo especializado se encuentra en el puerto de la ciudad trabajando con las autoridades venezolanas en su reparación con el objetivo de reabrirlo lo antes posible y facilitar la entrada por esa vía de más operaciones humanitarias.
El personal de las Fuerzas Armadas estadounidenses ayudó a reparar y reabrir el aeropuerto internacional de Maiquetía Simón Bolívar, principal aeródromo que sirve a Caracas, que se encuentra en el litoral afectado, y que también resultó dañado.
“Al trabajar junto con las autoridades venezolanas interinas, la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha desplegado un equipo expedicionario especializado de gestión de aeródromos que apoya las operaciones de torre y tierra para ayudar a que los vuelos humanitarios internacionales aterricen de manera segura, descarguen su cargamento de manera organizada y lleven suministros críticos a las primeras líneas”, explica.
SOUTHCOM, junto con el Equipo de Respuesta para Asistencia ante Desastres (DART, por sus siglas en inglés), ha desplegado en la zona de la catástrofe aeronaves que han hecho vuelos de reconocimiento para “localizar sobrevivientes y evaluar daños, transportar equipos de búsqueda y rescate de Estados Unidos y socios internacionales a zonas críticas y trasladar equipos de asistencia y suministros a las primeras líneas”.
Entre las unidades desplegadas se encuentran aeronaves tipo C-17 Globemaster III, C-130H Hércules, M/V-22 Osprey, CH-47 Chinook, UH-1Y Venom y U/MH-60 Blackhawk.
Según la agencia Reuters, más de 900 militares se han desplegado en Venezuela desde el 24 de junio para apoyar en las tareas de rescate y, aproximadamente, otros 800 se encuentran en las bases de Curaçao y Puerto Rico.
Equipos de búsqueda y rescate sobre el terreno
Un total de 311 rescatistas especializados y 23 perros de búsqueda han llegado a Venezuela desde cuatro Departamentos de Bomberos y Rescate de Estados Unidos.
El condado de Miami-Dade ha sido el que más ha aportado de esos Departamentos de Bomberos y Rescate, con 80 personas y 6 perros, seguidos por el del condado de Fairfax, que arribó con 79 miembros y 6 perros, y la ciudad de Miami, que llegó también con 79 miembros y 5 perros. Desde el condado de Los Ángeles se han desplegado en Venezuela 73 especialistas y 6 perros.
Suspensión temporal de sanciones económicas
Desde su segunda llegada a la Casa Blanca, el presidente Trump impulsó y endureció una serie de “sanciones individuales, financieras y sectoriales al Gobierno venezolano”, así como al por entonces presidente Nicolás Maduro, capturado por Estados Unidos en una acción militar el 3 de enero de 2026. Una de esas sanciones prohibía la transferencia de fondos hacia Venezuela.
El 25 de junio de 2026, Estados Unidos levantó esa prohibición de forma temporal, hasta el 23 de octubre de 2026, para “todas las transacciones relacionadas con las labores de ayuda tras el terremoto en Venezuela”.
Recomendaciones del Departamento de Estado si buscas ayudar
El Departamento de Estado recomienda:
Para las ayudas en efectivo, utilizar recursos fiables para confirmar la legitimidad de la cuenta receptora.
Para la ayuda material, envíar solo este tipo de ayuda cuando se solicite y todos los aspectos logísticos ya se hayan coordinado.
Si quieres ser voluntario: la experiencia, la capacitación de los voluntarios, así como la organización previa de los organizadores son fundamentales. Cualquiera no debe ir a una zona de catástrofe.
Para las empresas: deben actuar en coordinación con las agencias de socorro y utilizar canales oficiales.
Mantenerse alerta ante posibles estafas y organizaciones fraudulentas. Se debe verificar su autenticidad y objetivo.
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