Por Alberto Andreo Sandoval de Factchequeado y Lixandra E. Díaz Portuondo del Centro Integral de la Mujer Madre Tierra.
La psicosis postparto y la depresión postparto no son lo mismo. Sus síntomas son diferentes y se pueden presentar en diferentes momentos tras dar a luz. Ambos necesitan de atención médica y, en el caso de la psicosis, urgente. Ambas tienen tratamiento, pero el grado de peligrosidad varía. Una madre con depresión postparto no tiende a autolesionarse, llegar al suicidio, o a atacar al bebé. En cambio, en los casos de psicosis postparto –trastorno que incluye alucinaciones y delirios– sí puede ocurrir, por lo que es muy importante estar pendiente de los síntomas que revelan la enfermedad y poner a la madre en tratamiento lo antes posible, para evitar que estos se agudicen.
La discusión sobre la psicosis postparto ha estado en el foco de la discusión mediática y pública estadounidense por el juicio a Lindsay Clancy, que terminó en septiembre de 2026. Clancy fue acusada del asesinato en primer grado de sus 3 hijos, de 5 y 3 años, y 8 meses, en enero de 2023. El proceso se centró en si Clancy podía ser considerada penalmente responsable de sus actos. La defensa argumentó que la acusada sufría de psicosis postparto y que eso la llevó a asesinar a los niños. La fiscalía sostuvo que la mujer era consciente de lo que hacía. De convencer al jurado los primeros, Clancy pasaría el resto de su vida ingresada en una institución para enfermos mentales. De hacerlo los segundos, enfrentaría una pena de prisión.
El juicio fue declarado nulo el 4 de septiembre de 2026 porque los 12 integrantes del jurado no llegaron a un veredicto unánime. El 29 de septiembre, el juez que lleva el caso convocó una audiencia para el 2 de noviembre, en la que se decidirá si la falta de ese veredicto unánime por parte del jurado obliga a repetir el proceso. A la espera de si hay un nuevo juicio, Clancy regresó al hospital psiquiátrico en el que ya se encontraba desde 2023.
Tres desórdenes postparto: tristeza, depresión y psicosis
La Clínica Cleveland precisa que las mujeres pueden pasar por tres “trastornos del ánimo” durante el postparto: la tristeza, la depresión y la psicosis. La “principal diferencia” entre ellos, explica, es “su gravedad (o intensidad) y su duración”. Y los casos de mujeres registrados que han sufrido alguno de estos trastornos van, desde el primero al tercero, de más a menos.
Tristeza postparto
La primera de ellas, la “tristeza posparto o baby blues” es la más habitual. Ocurre en “hasta 3 de cada 4” mujeres tras dar a luz, “la mayoría de las madres primerizas”. Suele empezar a los pocos días de tener al bebé, según la Clínica Cleveland. Los síntomas se caracterizan por los cambios de ánimo, estrés y dificultades para dormir.
Eso sí, si esos síntomas se extienden más allá de las primeras dos semanas “y sientes que no mejoras, es motivo para llamar a tu médico”, afirma la ginecobstetra de ese centro médico, Erica Newlin. También recomienda hacerlo “si los síntomas se agravan y sientes que te impiden cuidar de ti misma o de tu bebé”.
Depresión postparto
La depresión postparto, según la Clínica Cleveland, es “más intensa y grave” que el baby blues. También puede aparecer en la primera semana tras la llegada del bebé y puede alargarse durante meses. Lo experimentan 1 de cada 7 mujeres en el país. Sus síntomas se revelan en “altibajos emocionales, llantos frecuentes, irritabilidad y cansancio”. A eso se puede sumar el sentimiento de ser incapaz de cuidar al bebé o de cuidarse a sí misma.
Si algunos de esos síntomas derivan en pensamientos autolesivos o de dañar a tu bebé, sobre la muerte o el suicidio, o si la sensación de depresión es continua durante dos semanas, avisa a tu médico. También si, durante dos semanas, no desaparecen los sentimientos de ansiedad, culpa, desesperanza, miedo o pánico.
La depresión postparto se puede tratar, pero depende del tipo y la gravedad de los síntomas de cada paciente. Las opciones para hacerle frente incluyen medicamentos ansiolíticos o antidepresivos, terapia conversacional y la participación en grupos de apoyo.
Desde la Clínica Mayo explican que experimentar la dolencia “no es un defecto de carácter ni una debilidad”. A veces, añaden, “es simplemente una complicación derivada del parto”.
“Tener un bebé conlleva muchos cambios y retos en tu vida. Es normal sentirse abrumada o sentir que, a veces, es demasiado para ti. No eres la primera persona que se siente así, ni serás la última”, afirman. “No es culpa tuya y tú no has hecho nada para provocarla”, añaden.
Fuente: Clínica Cleveland
Psicosis postparto
La Clínica Cleveland define la psicosis postparto como “un trastorno que altera la percepción de la realidad”. Las alucinaciones y los delirios que provoca, explica, “pueden causar un miedo y una ansiedad intensos”. Debido a los síntomas de la enfermedad, advierte, “es muy raro que la persona afectada sea consciente de que presenta los síntomas de este trastorno de salud mental”.
Pero esta institución médica es muy clara al respecto: “Es una emergencia de salud mental” por esa alteración de la realidad que sufre la persona. Unos cambios, advierte, “pueden ser tan graves que la persona puede incluso intentar suicidarse o hacer daño a su hijo”.
La Clínica Mayo explica que es “una afección poco frecuente que suele aparecer durante la primera semana tras el parto” que sufren entre 1 y 2 mujeres que dan a luz de cada 1,000 en el país y que requiere “tratamiento inmediato”.
Así lo considera también Laura Cardona Cruz, trabajadora Social Clínica, especializada en trauma, terapia de juego y terapia perinatal, entrevistada por el Centro Integral de la Mujer Madre Tierra, organización aliada de Factchequeado: “La depresión no necesariamente es una crisis o emergencia, la psicosis sí es considerada una crisis y una emergencia especialmente durante el postparto. Si una persona sufre psicosis postparto tiene que estar hospitalizada, psiquiátricamente”. Esa es, en su opinión, una de las diferencias con la depresión postparto.
“Es extremadamente peligrosa porque es un momento de alta vulnerabilidad para la mamá y su familia, pero no es tan común”, añade.
Los síntomas más peligrosos de una persona que sufra esta dolencia son, según la Clínica Cleveland, las alucinaciones y los delirios. Las alucinaciones hacen que la mujer vea u oiga cosas que cree que son verdad, cuando no lo son. En cuanto a los delirios, hace que esa persona tenga una creencia falsa a la que se aferra con firmeza, lo que hace muy difícil que cambie su opinión aunque existan pruebas de que lo que defiende, no es cierto. El ejemplo clásico es el delirio persecutorio. Una persona cree que está siendo perseguida, pero no es así.
Otros síntomas son cambios de estado de ánimo, depresión, comportamiento desorganizado, insomnio, irritabilidad o agitación y pensamientos de autolesión o de hacer daño a otras personas, especialmente al recién nacido.
La enfermedad es, según esta institución médica, temporal y recuperable “en pocas semanas” con el tratamiento adecuado. Pero, sin tratamiento, avisan que la afección se puede alargar meses y volverse “más grave y peligrosa”, por lo que alude al entorno de la persona a estar pendiente de posibles síntomas.
“Con tratamiento, esta afección es reversible y muchas personas que la padecen llegan a tener hijos en el futuro sin que se repita la psicosis postparto”, señalan desde la Clínica Cleveland.
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