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Los centros de crisis de embarazo en Florida y Texas: desinformación médica financiada con dinero de los contribuyentes

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Si sólo tienes unos segundos, lee estas líneas:
  • Los centros de crisis de embarazo –crisis pregnancy centers o CPC, en inglés– son organizaciones sin fines de lucro, en su mayoría religiosas, que ofrecen servicios de salud reproductiva gratuitos. La mayor concentración de estos centros está en Texas (205 centros), seguido de Florida (161), donde reciben cientos de millones de dólares de dinero público.
  • Se autodenominan “proveedores de información basada en evidencia”, “precisa” y “basada en hechos” para mujeres con embarazos no planificados.
  • Sin embargo, estudios científicos y expertos coinciden en que estos centros, en realidad, buscan disuadir a las personas embarazadas de acceder al aborto a través de la divulgación de afirmaciones falsas o engañosas sobre el riesgo del aborto. 
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Por Valeria Ricciulli de Public Good News y Rafael Olavarría de Factchequeado

Los centros de crisis de embarazo –crisis pregnancy centers o CPC, en inglés– son organizaciones sin fines de lucro, en su mayoría religiosas, que ofrecen servicios de salud reproductiva gratuitos (como ultrasonidos y pruebas de embarazo) y se autodenominan “proveedores de información basada en evidencia”, “precisa” y “basada en hechos” para mujeres con embarazos no planificados. Sin embargo, varios estudios liderados por médicos y una revisión independiente llevada a cabo por Factchequeado y Public Good News muestran que estos centros, en realidad, buscan disuadir a las personas embarazadas de acceder al aborto a través de afirmaciones falsas o engañosas sobre los riesgos del aborto

“He tenido pacientes que me han informado que [en estos centros] les han dicho una edad gestacional de sus embarazos que no coincidía con la que nosotros medíamos en la clínica”, afirma el Dr. Jonas Swartz, ginecobstetra y profesor asociado de obstetricia en la Universidad de Duke. “He visto pacientes que han recibido diagnósticos erróneos de aborto espontáneo o de embarazo ectópico, o confusión sobre la localización y la viabilidad del embarazo, y que les han dicho cosas como: ‘es muy probable que tengas un aborto espontáneo, así que probablemente no necesitas realizarte un aborto’”.

La mayor concentración de estos centros está en Texas (205 centros), seguido de Florida (161), según datos de 2024 del Crisis Pregnancy Map, un proyecto liderado por la Dra. Andrea Swartzendruber, profesora asociada en el departamento de epidemiología y bioestadística de la Universidad de Georgia y la Dra. Danielle Lambert, profesora de la escuela de Salud Pública en la misma universidad. Ambos estados, de alta concentración de población latina, financian a estos centros con dinero de los contribuyentes.

Este verano, se espera que la Corte Suprema tome una decisión en un caso en el que se analiza si el gobierno estatal de Nueva Jersey puede investigar a First Choice, un centro de crisis de embarazo en ese estado, por presuntas prácticas engañosas, como hacerle creer a sus pacientes que ofrecían abortos.  

Revisamos más de una decena de páginas web de centros de crisis de embarazo en Texas y en Florida y encontramos varias narrativas desinformantes que se repiten.

Afirman que “la píldora abortiva se puede revertir”, pero eso no está respaldado por la ciencia

En Venice, Florida, Pregnancy Solutions afirma en su página web: “It may not be too late to save your pregnancy” (puede que no sea muy tarde para salvar tu embarazo), ofreciendo la supuesta reversión del aborto a través de medicamentos. También en Florida, First Coast Women’s Services dice que provee un servicio de “rescate” para quienes hayan ingerido la pastilla. En Waco, Texas, Care Net of Central Texas, también asegura que si una persona ha tomado sólo la primera pastilla puede “posiblemente revertir los efectos” si actúa rápido.

Pero esas afirmaciones “no están respaldadas por la ciencia”, afirma en su página web el Colegio Estadounidense de Obstetricia y Ginecología (ACOG, por sus siglas en inglés), añadiendo que no cumplen estándares clínicos de seguridad o eficacia.

“[Los centros de crisis de embarazo] afirman que, al tomar una dosis alta de progesterona después de haber tomado la primera pastilla del régimen de aborto con medicamentos, pueden revertir los efectos de la primera pastilla, [sin embargo], no hay datos revisados por pares que respalden eso”, explica Swartz a Factchequeado y Public Good News.

Dicen que el aborto “puede causar infertilidad en el futuro”, pero no explican que el riesgo es bajo y que ocurre sólo durante procedimientos quirúrgicos

En Texas, el Heart of Texas Pregnancy Resource Center afirma en su página web que provee “información precisa y factual”, pero incluye entre los “riesgos físicos” del aborto el de “infertilidad futura”. En Florida, First Coast Women’s Services –que se describe como proveedor de información médica basada en evidencia– también asegura que un aborto quirúrgico puede “afectar la fertilidad futura”.

Los expertos a los que consultamos, Swartzendruber y Swartz, confirmaron que el aborto no causa infertilidad. Además, un reporte de 2018 de una comisión de expertos de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM, por su siglas en inglés) también concluyó que tener un aborto no aumenta el riesgo de infertilidad secundaria. El Colegio de Obstetras, por su parte, afirma que “la evidencia muestra que el aborto no está asociado con un mayor riesgo de infertilidad” y enumera esta afirmación entre las que suelen hacer estos centros para divulgar “riesgos falsos” sobre el aborto.

La Clínica Mayo explica que en el caso de abortos quirúrgicos, en los que los médicos extraen el tejido del embarazo del útero a través de la vagina, “algunos estudios han encontrado que puede aumentar ligeramente el riesgo de parto prematuro, aborto espontáneo o bajo peso al nacer en futuros embarazos”, pero que otras investigaciones “no encontraron ese aumento del riesgo”.

La Clínica Mayo también indica que ese procedimiento quirúrgico también puede causar síndrome de Asherman, que es la formación de tejido cicatricial dentro del útero o del cuello uterino y que puede ocasionar dificultad para quedar embarazada. El riesgo de que ocurra, según la Clínica Mayo, es bajo y, según el Colegio de Obstetras, “usualmente puede revertirse con cirugía".

Un estudio publicado en 2021 en la Biblioteca Nacional de Medicina encontró que el riesgo de desarrollar este síndrome era de 1.6%. Este riesgo aumenta 4.6 veces a partir de 3 o más abortos, indica el estudio. 

Aseguran que el aborto aumenta el riesgo de “depresión y conductas suicidas”, pero no se ha probado una relación causal entre ambos, indican expertos

En Texas, Heart of Texas Pregnancy Resource Center incluye en “riesgos para la salud mental” causados por un aborto, “la depresión o pensamientos suicidas”. También en Texas, Hope Pregnancy Center afirma que muchas mujeres sufren efectos emocionales y psicológicos por “años o incluso décadas” después de un aborto. 

En Florida, First Coast Women’s Services asegura que la píldora abortiva está asociada con problemas mentales de largo plazo relacionados con “trauma, ansiedad y depresión". Y Care Net of Indian River County, en Vero Beach, también en Florida, enumera “posibles efectos en la salud mental después de un aborto”, como “depresión, ansiedad, baja autoestima, abuso de sustancias y conductas suicidas”.

Sin embargo, los expertos consultados confirman que no ha sido demostrado que el aborto tenga una relación directa con problemas de salud mental o conductas suicidas. Al contrario, como afirma Andrea Swartzendruber, cocreadora del mapa de centros de crisis de embarazo, las investigaciones han demostrado que al comparar a “personas que obtuvieron un aborto con personas que ya estaban demasiado avanzadas en su gestación y no pudieron acceder al aborto que deseaban; a lo largo de cinco años, quienes no obtuvieron el aborto que querían tuvieron los peores resultados en cuanto a salud mental”. De igual manera, la comisión de expertos de las NASEM concluyó que el aborto no aumenta el riesgo de trastornos mentales como depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático.

Algunos estudios, como los de Fergusson et al. (2006, 2008) y de Coleman et al. (2011), reportaron una asociación entre aborto y problemas de salud mental, pero un grupo multidisciplinario de investigadores, indicaron en 2024, que esos trabajos tienen “serios problemas metodológicos” incluyendo errores de interpretación, incluida la atribución errónea de efectos causales”.

Los expertos advierten que estos estudios no tomaron en cuenta si las mujeres ya enfrentaban factores que elevan el riesgo de depresión o ansiedad, como antecedentes de salud mental, desventaja socioeconómica, estigma social o violencia interpersonal, y tampoco tomaron en cuenta si el embarazo era no deseado.

Estos expertos destacan en su revisión de estudios sobre el tema que algunos han encontrado que “las tasas de problemas de salud mental en mujeres con un embarazo no deseado eran las mismas, independientemente de si abortaban o daban a luz” y que “el predictor más confiable de problemas de salud mental después del aborto era tener antecedentes de problemas de salud mental antes del aborto”. Los investigadores indican que en diciembre de 2026 publicarán sus conclusiones definitivas sobre los estudios que se han hecho sobre el tema.

Afirman que el aborto causa un síndrome llamado “síndrome post-aborto”, pero esta afección no existe, según expertos

Pregnancy Resource Center East, en Texas, afirma que el síndrome post-aborto se refiere a que “frecuentemente luego de un aborto, las mujeres padecen una variedad de problemas mentales y psicológicos”. Además, Mosaic Sexual Clinic, en Florida, también afirma que “el síndrome de estrés post-aborto es muy real”. Sin embargo, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría afirma que no hay evidencia de que esta afección exista y que no es una condición “reconocida como un diagnóstico oficial ni por la Academia Estadounidense de Psiquiatría ni por la Academia Estadounidense de Psicología”.

Afirman que el aborto causa cáncer de seno, pero estudios han demostrado que el aborto provocado no aumenta el riesgo de cáncer de seno

Foundations of Life, en Florida, menciona “vínculos entre el aborto y el cáncer de seno” y Restore Reproductive Health, en Texas, enlaza y recomienda la lectura de un artículo de la Asociación Estadounidense de Ginecólogos y Obstetras Provida que afirma que un aborto inducido aumenta el riesgo de cáncer de seno. 

Sin embargo, según el Instituto Nacional del Cáncer, la Sociedad Americana contra el Cáncer y el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, estudios recientes han demostrado que no existe ninguna relación de causa entre el aborto quirúrgico y un aumento en el riesgo de cáncer de seno. 

Como lo explica la Sociedad Americana contra el Cáncer, estudios de los años 90 sugirieron que el aborto quirúrgico “estaba asociado a un mayor riesgo de cáncer de seno”, pero esos estudios presentaban límitaciones. La organización afirma que estudios más recientes y más rigurosos han encontrado consistentemente que el aborto no aumenta el riesgo cáncer de seno.

Desinformación financiada con dinero de los contribuyentes

Las legislaturas de Texas y Florida destinan dinero público al financiamiento de los centros de crisis de embarazo. Para los años fiscales 2026 y 2027, Texas aportó 90 millones de dólares para apoyar a estos centros, a través del programa Thriving Texas Families, según muestra la ley presupuestaria aprobada en 2025.

En Florida, la legislatura estatal, para el año fiscal 2025 - 2026, aprobó 29.5 millones de dólares para este tipo de centros. 

Estos casos responden a un patrón

Un análisis de 2014 de 254 sitios web que representaban 348 CPC en 12 estados, realizado por investigadores del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, concluyó que 80% de las páginas incluía al menos una afirmación falsa o engañosa sobre los riesgos del aborto, siendo las más frecuentes la asociacion del aborto con riesgos de salud mental (48% de los sitios), parto prematuro (21%), cáncer de mama (20%) e infertilidad futura (13%).

Un estudio publicado en 2025 realizado por un grupo multidisciplinario de investigadores, incluyendo de la Escuela de Salud Pública de Ohio State University y del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Cincinnati, encontró que los mensajes desinformantes impulsados por los CPC coincidían con materiales de capacitación de las organizaciones cristianas antiaborto Heartbeat International (que asegura tener más de 1,445 CPCs afiliados) y Care Net (que asegura tener más de 1,200 CPC afiliados). Entre los mensajes identificados por los investigadores está que el aborto con medicamentos puede “revertirse”, que el aborto causa trauma psicológico o que algunos anticonceptivos son abortivos y que su uso de anticonceptivos aumenta la susceptibilidad a infecciones de transmisión sexual.

En 2024, un análisis de 1,825 sitios web de CPC en todo el país, publicado en JAMA Internal Medicine por expertos de la University of Michigan Medical School, la University of California San Diego y la Johns Hopkins University, halló que el 30.4% de las páginas promocionaba la supuesta “reversión” de la píldora abortiva. 

Expertos afirman que los centros de crisis de embarazo son engañosos 

“[Estos centros dicen] que apoyan todas las opciones y que ofrecen asesoramiento sobre las opciones en caso de un embarazo;sin embargo, no son transparentes sobre sus posturas antiaborto”, agrega Swartzendruber a Factchequeado y Public Good News. “Su ‘asesoramiento’ está diseñado básicamente para disuadir a las personas o desviarlas de siquiera considerar y obtener abortos”. 

Además, como afirman los expertos que consultamos y varios estudios, incluidos los de Polcyn, et al (2020) y Montoya, et al (2022), estos centros intentan hacerse pasar por clínicas de aborto o de salud reproductiva legítimas, pero en su mayoría, quienes trabajan allí no son médicos ni proveedores de atención médica operando bajo licencia, sino voluntarios.

Cómo identificar un centro de crisis de embarazo en línea

Según los expertos que consultamos, estas son algunas de las características usuales de las páginas web de los centros de crisis de embarazo, según comprobamos en esta investigación:

  • Énfasis en ofrecer ultrasonidos gratis, como forma de captar pacientes

  • Ofrecen la “reversión del aborto”

  • Mencionan el “asesoramiento sobre el aborto”, “asesoramiento posterior al aborto”, “atención posterior al aborto” o “síndrome post aborto”, que Swartz afirma que es un síndrome inventado

  • Ofrecen “grupos de apoyo post aborto”

  • No mencionan ni muestran a quienes trabajan en sus clínicas o sus credenciales 

  • No ofrecen métodos anticonceptivos (como condones o pastillas anticonceptivas)

  • En la sección inferior del sitio web, advierten que no ofrecen servicios de aborto ni derivación a servicios de aborto

Para saber si una clínica es un centro de crisis de embarazo (CPC) o no, puedes verificar en la herramienta de búsqueda del mapa de centros de crisis de embarazo, con el código postal o el nombre del centro. Y para encontrar información sobre salud reproductiva en tu estado, visita Bedsider, que ofrece centros de salud reproductiva que ofrecen anticonceptivos. En Abortion Finder ofrecen un buscador de proveedores de aborto.

Este artículo es una colaboración entre Factchequeado y Public Good News. Súmate y verifica los contenidos que recibes enviándolos a nuestro WhatsApp +16468736087 o a factchequeado.com/whatsapp.

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