Las mujeres inmigrantes y refugiadas representan hasta el 20% de quienes dan a luz en Estados Unidos y enfrentan mayores riesgos de salud para ellas y sus bebés, según una investigación publicada en la revista científica Women's Reproductive Health. Las mujeres hispanas también pueden enfrentarse a barreras lingüísticas, culturales y de acceso a la atención materna.
En este contexto, las doulas acompañan a algunas mujeres durante el embarazo, el parto y el posparto y pueden ayudarlas a entender y desenvolverse mejor en el sistema de salud.
Muchas mujeres no están al tanto de estos servicios y se enteran a través del boca a boca, aunque cada vez más, mediante las redes sociales y diferentes iniciativas que ofrecen acompañamiento en Estados Unidos, explicó la doula Paola Aguilera a Factchequeado.
Para facilitar este acceso, la Red Mundial de Doulas trabaja para impulsar un proyecto de doulas comunitarias que permita que cualquier mujer pueda recibir este apoyo, independientemente de su situación económica.
Esta Red Mundial de Doulas cuenta con un directorio de doulas certificadas que permite a las mujeres localizar profesionales disponibles para acompañarlas.
Un acompañamiento que va más allá del parto
“Una doula es una profesional de cuidado, guía y apoyo a personas que están sobrellevando su proceso de fertilidad, embarazo, parto y postparto”, explicó a Factchequeado Micaela Segura, doula y fundadora de la organización Matriz Jaguar, en Filadelfia, Pensilvania.
“La doula es quien da contención, conocimiento y resguardo a una mujer durante sus procesos sexuales, ya que una doula abarca mucho de esto: abortos, búsqueda de embarazo, pre, durante, post embarazo y puerperio, lactancia”, explicó Aguilera a Factchequeado. Según indicó, las mujeres no deberían transitar en soledad estos “procesos sexuales y sociales”.
“A lo largo del proceso reproductivo, cuando la mujer decide tener un bebé, la doula le ofrece información, la acompaña dándole apoyo psicológico, emocional y sobre todo una conexión de empatía frente a lo que la mujer puede estar atravesando y sintiendo”, señaló a Factchequeado Isabella Polito, doula y directora de Aurora Madre Academia.
Según destacó, actualmente la maternidad está atravesada por muchos conceptos que vienen de la cultura y de la historia familiar. Cita, por ejemplo, la idea de que el parto es doloroso y de que debemos atravesar este momento como algo traumático. “Lamentablemente sí, eso ha pasado, pero hay nuevas formas de abordar el embarazo y el parto, lo que llamamos el parto respetado, el parto humanizado”, indicó.
Durante el embarazo, según Polito, las doulas ofrecen información y preparación sobre los exámenes y cuidados de rutina, el manejo del dolor, las posiciones para parir y las señales del cuerpo durante el parto.
En el parto, acompañan a la mujer con medidas de confort y pueden ayudar a comunicar sus necesidades al personal de salud, respetando su intimidad y proceso.
En el posparto, también ofrecen apoyo con la lactancia, el cuidado del bebé y la recuperación física.
Una doula puede ser útil para cualquier mujer que necesite contención, cuidados, compañía o seguridad. Así lo indicó Aguilera, quien destacó que las doulas ofrecen herramientas y actúan como un puente frente a la infantilización, la despersonalización y el intervencionismo innecesario, ya sea durante un parto, una búsqueda de fertilidad o un aborto.
La organización Madre Tierra Philly, aliada de Factchequeado, recogió también el testimonio de Segura y de otras especialistas en enfermería, y explica que las doulas además pueden acompañar a las mujeres que tienen pérdidas gestacionales o deciden interrumpir su embarazo.
Otros testimonios recogidos por organizaciones como Community Doula Program, en Oregón, o Community Doulas, en Maine, cuentan que las doulas pueden apoyar a la mujer en el hospital ayudándola con ejercicios que estimulan el proceso de parto. También pueden servir de intérpretes a las inmigrantes para comunicarse con el personal médico.
Las doulas también pueden apoyar con “la barrera del lenguaje, la inclusión” explica Segura, quien acompaña a mujeres latinas en sus procesos reproductivos, y añade que “el sentirse escuchadas es una gran limitante”.
El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, por sus siglas en inglés) señaló en agosto de 2026 que las doulas pueden facilitar la comunicación y ayudar a las pacientes a navegar el sistema, pero no sustituyen a los intérpretes médicos.
Qué dice la evidencia sobre el impacto de las doulas en el parto
En una investigación publicada en eClinicalMedicine en la que se evaluaron programas de doulas en tres estados, el acompañamiento de una doula se asoció con un 52.9% menos de probabilidades de tener una cesárea y un 57.5% menos de probabilidades de recibir un diagnóstico de ansiedad o depresión perinatal, en comparación con mujeres similares que no recibieron este apoyo.
Los autores de la investigación concluyen que “el uso de doulas parece ser una estrategia eficaz para mejorar la salud materna, especialmente entre poblaciones minoritarias marginadas y socioeconómicamente vulnerables”.
En otro estudio con 7 ensayos clínicos aleatorio (estudios donde los participantes se dividen al azar en grupos separados para comparar de manera equitativa los efectos de diferentes tratamientos), las cesáreas fueron menos frecuentes entre las mujeres que recibieron apoyo de una doula (17.5% frente al 23.6% con atención estándar). El estudio también encontró menos partos vaginales instrumentales, aunque los autores advierten de heterogeneidad entre los estudios y posibles sesgos de publicación.
Además, la presencia de una doula también se ha asociado con una atención más respetuosa, que incluye una mejor comunicación, mayor participación en la toma de decisiones y más apoyo.
Un programa comunitario de doulas en Brooklyn, en Nueva York, con participantes predominantemente negras e hispanas, registró una proporción de partos prematuros del 5.6% frente al 11.9% entre los controles.
¿Puede el acompañamiento adaptarse a las mujeres hispanas?
Las mujeres hispanas pueden encontrarse en una situación especialmente vulnerable cuando están lejos de sus familias y comunidades y se enfrentan a barreras idiomáticas y a sistemas de atención al parto que pueden resultar “muy fríos y deshumanizantes”, según Polito.
La doula insiste en la importancia de que estén informadas sobre los protocolos y sus derechos y advierte sobre situaciones que pueden derivar en violencia obstétrica (el maltrato y violencia contra la mujer en los servicios de salud reproductiva). Según explicó, la doula puede ayudar a las mujeres a conocer las intervenciones y sus posibles consecuencias para tomar decisiones informadas.
Además, algunas doulas adaptan el acompañamiento a la cultura de cada mujer hispana. Algo que, según Polito, puede ayudar a mantener el vínculo con sus tradiciones cuando viven lejos de sus países de origen.
“Hacemos un acompañamiento acorde a la cultura de esa mujer”, señaló. Citó como ejemplo a mujeres de Guatemala, México, Costa Rica, Puerto Rico o Colombia, cuyas distintas costumbres pueden ayudar a mantener ese vínculo. Según Polito, cuando una mujer migra, esa conexión “se pierde en ese espacio aséptico de una institución de salud”.
Una evidencia prometedora, pero todavía limitada
Una revisión de las investigaciones sobre esta práctica señala problemas como muestras pequeñas, diferencias metodológicas y resultados contradictorios. Además, aunque existen indicios de beneficios para las mujeres hispanas —especialmente en aspectos como el parto prematuro, la lactancia y la experiencia de atención—, la investigación específica sobre esta población sigue siendo escasa.
Aguilera aseguró que un servicio de doulas de calidad debe basarse en la confianza, el respeto cultural y la integración con el sistema médico. Sin embargo, señala que existen barreras estructurales, como la falta de políticas públicas, la escasez de doulas bilingües, la burocracia de Medicaid y los bajos reembolsos para quienes prestan estos servicios.
También existen retos en la formación y coordinación de las doulas. Algunas señalan que necesitan mayor formación en lactancia materna, mientras que los profesionales de la salud tienen un conocimiento limitado sobre el papel que desempeñan las doulas.
Aunque las doulas pueden ayudar a las mujeres a desenvolverse dentro del sistema, no pueden resolver problemas estructurales como la falta de seguro, transporte o acceso a atención prenatal. Además, la investigación sobre estos servicios en zonas rurales sigue siendo escasa.
A ello se suma que pocas doulas pueden vivir exclusivamente de esta profesión. Así lo indicó Polito, que explicó que muchas deben compaginarla con otros trabajos. Esta situación provoca que algunas abandonen el acompañamiento, según la doula. “Mucho de nuestro trabajo es no remunerado”, aseguró.
El costo, sin embargo, puede representar una barrera. Aguilera señaló que un acompañamiento completo puede oscilar entre 800 y 3,000 dólares, mientras que los servicios de apoyo nocturno pueden costar entre 30 y 70 dólares por hora.
Medicaid y distintos programas estatales y comunitarios pueden financiar servicios de doula, especialmente para comunidades históricamente desatendidas en al menos 30 estados. En las páginas webs de muchos estados, como California, Iowa, Florida, Massachusetts, Minnesota o Nueva York, ofrecen información de los programas locales de doulas. Algunos forman a doulas de las propias comunidades, lo que facilita el idioma y la conexión cultural con las mujeres a las que acompañan.
Según Polito, quienes necesiten ayuda para encontrar una doula también pueden ponerse en contacto directamente por correo electrónico con la Red Mundial de Doulas para ver las opciones en el directorio de doulas certificadas, desde donde facilitan la conexión.
“Toda mujer tiene derecho a ser acompañada”, sostiene Polito, especialmente en el caso de adolescentes, mujeres migrantes, madres solteras y víctimas de violencia sexual, que pueden necesitar un mayor apoyo emocional y afectivo.
METODOLOGÍA
Esta nota sigue el enfoque del periodismo de soluciones: no solo documentamos un problema, sino que investigamos una solución real.
Aquí desglosamos los pilares de este texto:
Problema: las mujeres hispanas pueden enfrentar barreras de idioma, acceso y comunicación durante la atención materna.
Respuesta: las doulas acompañan a las mujeres durante el embarazo, parto y posparto, e interrupción del embarazo, con apoyo emocional, información y conexión cultural.
Evidencia: estudios vinculan el acompañamiento de las doulas con mejores experiencias de parto y algunos resultados positivos de salud materna.
Limitaciones: las doulas no reemplazan al sistema médico ni solucionan barreras estructurales, como la falta de seguro o acceso.
Aprendizaje: las soluciones comunitarias pueden complementar la atención de salud, pero necesitan integrarse con cambios estructurales para ampliar su impacto.
Este texto se produjo como parte del fellowship Addressing Health Disparities del Solutions Journalism Network.
Factchequeado es un medio de verificación que construye una comunidad hispanohablante para contrarrestar la desinformación en Estados Unidos. ¿Quieres ser parte? Súmate y verifica los contenidos que recibes enviándolos a nuestro WhatsApp +16468736087 o a factchequeado.com/whatsapp.

