Desde que el presidente Donald Trump asumió su segundo mandato el 20 de enero de 2025, la estrategia de deportaciones masivas en el interior de Estados Unidos —es decir, lejos de la frontera— se disparó como nunca antes en la historia reciente en el país, de acuerdo con un análisis de datos oficiales del gobierno federal.
Según el análisis publicado por el Deportation Data Project de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y UC Berkeley, el número de deportaciones en el interior del país llegó a ser 5 veces mayor en el primer año de la segunda administración Trump en comparación con los últimos 6 meses del mandato de Biden.
Los investigadores examinaron registros individuales de arrestos y detenciones obtenidos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) mediante solicitudes de acceso a la información (FOIA).
El conjunto de datos abarca desde el 1 de julio de 2024 hasta el 10 de marzo de 2026; e identifica el mes que tuvo el pico más alto durante el mandato de Trump y lo compara con el promedio mensual de los últimos 6 meses de Biden. Específicamente compara el pico de enero de 2026 con el promedio mensual del periodo entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2024.
Aclaran los autores que no significa que el número total de deportaciones en 2025 haya sido 5 veces mayor que en 2024, pero sí específicamente en el mes de enero de 2026, que coincide con el operativo en Minnesota y los asesinatos de los ciudadanos estadounidenses Renne Good y Alex Pretti, a manos de agentes de inmigración. Las estadísticas son valiosas porque, hasta donde se conoce, son las más actualizadas hasta ahora.

Los investigadores señalan que durante este periodo se dieron grandes cambios:
Hubo más arrestos callejeros
Menos liberaciones
Más personas firmaron “salidas voluntarias”
La tasa de deportación se duplicó.
Te explicamos con más detalles cada uno.
Más arrestos callejeros en todo el país
Los arrestos del ICE que resultaron en detención se cuadruplicaron (4.4 veces). Pero lo más llamativo no fue el volumen, sino el tipo de operación.
Históricamente, ICE realizaba la mayoría de sus arrestos en cárceles y prisiones. Tomaba a personas que ya habían sido detenidas por cuerpos policiales por otros delitos y las transfería a centros de detención migratoria. Ese modelo no ha desaparecido, al contrario: las transferencias desde cárceles y prisiones se duplicaron.
Al mismo tiempo, otra cosa ocurrió: los arrestos en la calle aumentaron 11 veces, incluyendo operativos y detenciones en vecindarios, en juzgados de inmigración y durante citas de presentación obligatoria ante oficinas de ICE.

Estos “arrestos callejeros” a esta escala son, en palabras de los investigadores, un fenómeno nuevo. Operativos de gran escala se llevaron a cabo en Los Ángeles, Washington D.C., Chicago y Minneapolis-St. Paul. En la semana en que alcanzaron su pico, los arrestos en Minneapolis representaron solo el 15% de los arrestos callejeros en EE.UU.

Muchas más personas detenidas sin antecedentes criminales
La gran mayoría del crecimiento en detenciones no ha sido de personas con historial criminal, sino de personas que no habían sido condenadas por ningún delito, una tendencia de la que ya te habíamos contado en Factchequeado.
La administración Biden tenía una política de prioridades: el foco de ICE eran las personas con antecedentes penales graves. Como Trump eliminó esa distinción, los arrestos de personas sin antecedentes se dispararon 8.7 veces (770%), mientras que los de personas con condenas por delitos violentos apenas subieron 37%

Más celdas y más tiempo de detención
Arrestar a más personas requiere tener dónde alojarlas y, durante 2025, el número de camas de detención disponibles para personas arrestadas solo en el interior del país se cuadruplicó: pasó de un promedio diario de 14,000 en el segundo semestre de 2024 (todavía con Biden) a unas 57,000 en enero de 2026 (con Trump).
¿De dónde sale ese espacio? Los autores del análisis señalan dos razones. Primero: el total de camas de detención en todo el sistema —incluidas las detenciones en la frontera y las del interior del país— aumentó de alrededor de 40,000 en enero de 2025 a unas 70,000 en enero de 2026, en gran parte gracias a fondos aprobados por el Congreso en la llamada “One Big Beautiful Bill”. Segundo: como los arrestos en la frontera cayeron, una tendencia que comenzó en el último año de Biden, las celdas que antes alojaban a migrantes fronterizos quedaron disponibles para personas detenidas en el interior del país.
Sin embargo, ampliar la capacidad no era suficiente si los detenidos podían salir bajo fianza. Así que la administración hizo otro cambio: ICE ahora prácticamente no libera a nadie antes de una decisión final de deportación, y también dificulta que los jueces de inmigración otorguen fianzas.

En julio de 2025, ICE emitió una nueva regla para establecer que quienes habían entrado al país sin pasar por un punto de control oficial no eran elegibles para fianza, sin importar cuánto tiempo llevaran viviendo en Estados Unidos. En septiembre de 2025, la Junta de Apelaciones de Inmigración emitió una resolución en el mismo sentido, vinculante para todos los jueces migratorios. Cientos de jueces federales declararon esa política ilegal en casos individuales.
Aun así, ICE y los tribunales de inmigración siguen aplicándola.
Para personas sin condenas penales y sin una orden de deportación previa, la tasa de liberación dentro de los primeros 60 días, según el estudio, cayó del 35% al 7%, y la tasa de deportación en ese mismo periodo se duplicó, del 26% al 52%.
Incremento de salidas voluntarias
Ante la perspectiva de permanecer detenidos por mucho tiempo sin posibilidad de fianza, muchas personas optaron por no pelear su caso, dice el estudio. Una señal clara de eso es el aumento de las llamadas “salidas voluntarias”: acuerdos en los que la persona acepta irse del país a cambio de no recibir una orden formal de deportación, lo que le permite eventualmente intentar regresar de manera legal en el futuro.
Ese tipo de salida aumentó 28 veces durante 2025.
Pausa temporal tras los asesinatos de Good y Pretty
En enero de 2026, agentes de ICE y la Patrulla Fronteriza mataron a los ciudadanos estadounidenses Renée Good y Alex Pretti en Minneapolis durante operativos de detención. Tras sus muertes, según el estudio, la administración redujo temporalmente el ritmo de los arrestos callejeros, que volvieron a niveles similares a los de septiembre de 2025. Esa desaceleración, sin embargo, no se tradujo en una caída de las deportaciones antes del cierre del período analizado.
Los investigadores del análisis advierten que es incierto si la pausa se mantendrá: los fondos aprobados por el Congreso siguen disponibles para contratar más agentes y ampliar la capacidad de detención.
Para entender el alcance de estos datos
Este nuevo informe es valioso porque son datos extraídos del gobierno federal a través de litigios judiciales encabezados por la profesora Elora Mukherjee, de Columbia Law School e investigadora del proyecto, y la abogada Amber Qureshi, codirectora de la iniciativa.
Aun así, el análisis tiene limitaciones: los investigadores aclaran que sus cifras no representan el total absoluto de deportaciones en 2025, porque ese número es difícil de establecer con certeza. Lo que sí muestran es cuánto aumentaron proporcionalmente las deportaciones que siguieron a un arresto del ICE dentro del país.
Los datos completos están disponibles públicamente en deportationdata.org.
Factchequeado es un medio de verificación que construye una comunidad hispanohablante para contrarrestar la desinformación en Estados Unidos. ¿Quieres ser parte? Súmate y verifica los contenidos que recibes enviándolos a nuestro WhatsApp +1 (646) 873-6087 o a factchequeado.com/whatsapp.
Leer también:
Récord de detenciones: más de 70,000 personas bajo custodia de ICE por primera vez en la historia
¿Obama deportó más que Trump? Datos y criterios de deportaciones bajo diferentes gobiernos

