Un reporte de la Oficina del Censo de Estados Unidos está siendo usado por el presidente Donald Trump y sus seguidores para insistir en una afirmación ya desmontada por auditorías de los registros electorales estatales: que miles de no ciudadanos votaron en las elecciones presidenciales de 2020 y los demócratas le robaron los comicios.
El informe, de 7 páginas y publicado el 18 de agosto de 2026, se titula “No ciudadanos que votaron en las elecciones de 2020: un análisis inicial” y dice que se revisaron casi 160 millones de registros de votantes de esos comicios. En él encontró que más de 24,000 votantes “están vinculados a registros administrativos que indican, con un alto grado de confianza, que no eran ciudadanos” en el momento de la elección.
Trump citó el informe el mismo día de su publicación con un mensaje difundido en su red social Truth Social en el que insiste que él “ganó” las elecciones de 2020, pese a que las auditorías estatales que ya mencionamos y más de 60 tribunales no encontraron irregularidades que afectaran el resultado, que dio el triunfo al demócrata Joe Biden.
En el posteo, Trump aprovechó para pedirle al Congreso que “debemos aprobar la SAVE America Act”, un proyecto de ley promovido por la Casa Blanca, aprobado por la Cámara de Representantes y estancado en el Senado. La propuesta exigiría a las personas presentar prueba de ciudadanía para registrarse como votante.
Pero el reporte del Censo tiene “varios problemas metodológicos” que lo hacen poco confiable y “en realidad, no demuestra lo que pretende demostrar”, dijo a Factchequeado Walter Olson, investigador principal en el conservador Instituto Cato, en Washington.
“Se basa en comparar bases de datos buscando coincidencias o discrepancias. Ese tipo de enfoque siempre conlleva problemas porque las bases de datos no son perfectas. Por ejemplo, no están actualizadas. Los mejores estudios de este tipo son aquellos que utilizan lo que se llama un identificador único —quizás los últimos 4 dígitos del número de la Seguridad Social—, algo que permita identificar con exactitud a la persona que figura en el registro de votantes”, afirmó Olson.
“En su lugar (en este caso), las comparaciones utilizan versiones de los padrones electorales que carecen de ese nivel de especificidad —que quizás sólo incluyen nombre y dirección, por ejemplo— y los comparan con otras bases de datos de distintas fuentes —asegura Olson—; pueden ser listas de ciudadanía del propio gobierno, recopilaciones de datos o, incluso, listas comerciales disponibles. No lo sabemos porque no nos dicen exactamente qué comparaciones están utilizando”.
El comunicado de la Oficina del Censo indica que se cotejó el registro nacional de votantes de un proveedor privado con los registros de datos federales sobre ciudadanía, con el fin de determinar cuántas personas no ciudadanas votaron en 2020. El Censo no respondió a una solicitud de información de Factchequeado para conocer en detalle la metodología usada en el reporte.
Otros expertos que han analizado el informe del Censo coinciden en que puede haber “falsos positivos” en casos de personas con el mismo nombre y estatus migratorio mixto que viven en una misma dirección o en los de personas que se hayan naturalizado recientemente, cuya nueva condición no aparezca en una base de datos desactualizada.
“La ausencia total de cualquier mención a las tasas de error eclipsan los hallazgos reales: esa es la única señal de alerta necesaria para saber que este informe no merece que nadie pierda el tiempo en él”, escribió en el blog Election Law el experto en elecciones y democracia de la Escuela de Leyes de la Universidad de Loyola, Justin Levitt.
“Resulta muy extraño que la Oficina del Censo realice un análisis basado únicamente en productos que ella no generó. Esta publicación no se fundamenta en ninguna encuesta ni recuento propio: se basa en un registro de votantes de un proveedor privado y en datos federales de otras agencias, limitándose la Oficina del Censo a vincular ambas fuentes”, indica Levitt.
No son suficientes votos para cambiar un resultado electoral
Pero hay más: aún si la cifra de votantes no ciudadanos supuestamente identificada en el informe fuera correcta y todos ellos hubieran votado por un candidato distinto a Trump, no habrían influido en el resultado de las elecciones de 2020.
En 2020 se emitieron 158,429,631 votos para la presidencia, según los registros de la Comisión Federal de Elecciones. Biden obtuvo 7,059,526 votos más que Trump. Esos 24,000 supuestos votantes no ciudadanos supuestamente identificados por la Oficina del Censo representan el 0.015% del total de votos. El informe dice que más de 32 millones todavía no han sido revisados.
“Un aspecto significativo de esto es que se manejan cifras mucho más bajas de las que el propio Trump había sugerido en el pasado. Incluso, utilizando una metodología defectuosa basada en la comparación de bases de datos, las cifras obtenidas fueron tan reducidas que no habrían alterado el resultado en ninguno de los estados que Trump perdió en 2020”, dijo Olson.
El investigador del Instituto Cato se cuenta entre quienes consideran que el reporte sirve para apuntalar la narrativa del fraude electoral y las supuestas vulnerabilidades al sistema electoral que Trump planteó en un discurso del 16 de julio de 2026 —que verificamos en Factchequeado—, en el que hizo acusaciones engañosas sobre esfuerzos de China por influir en las elecciones de 2020 e insistió en la falacia del voto de no ciudadanos.
“Para la mayoría de quienes han estudiado este informe, no cabe duda de que su objetivo es respaldar la narrativa política del presidente: la idea de que un gran volumen de votos emitidos por personas que no son ciudadanas le arrebató, por así decirlo, la elección de 2020. Él ha intentado reunir pruebas sin mucho éxito, a pesar de haber convertido al Departamento de Justicia y al Departamento de Seguridad Nacional en fuerzas de investigación dedicadas a hallar ese gran volumen de votos ilegales”, dijo Olson.
Pese a los cuestionamientos de expertos, la Casa Blanca considera que el reporte del Censo demuestra que “el presidente Trump tiene razón”, según dijo a los medios la portavoz presidencial, Lauren Bis, citada por la agencia de noticias AP el 21 de agosto de 2026. Bis, sin embargo, no se refirió a los cuestionamientos metodológicos que se le hacen al reporte.
Factchequeado es un medio de verificación que construye una comunidad hispanohablante para contrarrestar la desinformación en Estados Unidos. ¿Quieres ser parte? Súmate y verifica los contenidos que recibes enviándolos a nuestro WhatsApp +1 (646) 873-6087 o a factchequeado.com/whatsapp.
Lee más
¿Qué se requiere para incrementar la producción de petróleo en Venezuela?

